Nuestro país es referente a nivel internacional en edición génica, tanto para mosca de la bichera como garrapata. Sin duda dos flagelos para la economía rural. En la edición génica se trabaja con los genes propios de la especie, mientras que en la transgénesis, se pueden incorporar genes de otras especies.
No debemos confundir esta iniciativa con el programa de control que se intenta implementar en nuestro país, basado en la siembra de machos estériles, utilizado durante décadas en el hemisferio norte y de mantenimiento permanente y muy caro.
Este programa, que está muy adelantado y es un orgullo para nuestro país, debería ser protegido y apoyado en todos los aspectos y por todo el mundo rural, facilitando la tarea de los científicos.